lunes, 23 de junio de 2008

Llegó el informe del FBI que podría esclarecer el caso Dalmasso


El Fiscal a cargo de la investigación del homicidio de Nora Dalmasso, Javier Di Santo, aseguró que llegó a Córdoba el informe que se refiere al análisis genético realizado por el FBI sobre las muestras de la escena del crimen de Nora Dalmasso.

Di santo, agregó que todavía no ha podido analizar el material, “vamos a ver cómo tomo contacto con este documento, lo importante es que llegó una prueba que habíamos solicitado hace tiempo” concluyó.
La prueba que podría estar en Córdoba en el transcurso de la semana, será tomadada en cuenta en el contexto de la causa ya que según Diego Estévez, abogado de los Dalmasso, “la pericia que recibirá esta semana el fiscal puede abrir una nueva línea de investigación".
Asimismo, Estévez aseguró que en caso de coincidir el haplotipo con alguno de los Macarrón, seguramente sería el de Marcelo, por la relación marital que habría tenido con su esposa días antes del crimen. “A mi parecer, el error de interpretación de ese rastro es lo que le adjudican a Facundo (Macarrón)” aseveró Estévez.
El 9 de enero de 2007 se enviaron 45 muestras extraídas de la escena del crimen y del cuerpo de Nora Dalmasso que partieron desde Río Cuarto hacia los laboratorios de Quantico, Virginia (EE.UU.).
Las muestras, en cuestión, están compuestas por fluidos del cuerpo de la víctima, trozos de sábanas de la cama donde apareció el cuerpo, el cinto de la bata que vestía y cabellos con bulbo.
En un análisis previo realizado por el Ceprocor, sólo se descubrió un haplotipo que se corresponde con Facundo, su padre Marcelo Macarrón y su abuelo Félix.
El asesinato de Nora Dalmasso, ocurrido a fines de noviembre de 2006, fue cobrando cada vez mayor importancia en la opinión pública, no solo de la provincia de Córdoba sino también a nivel nacional, el caso también esta atravesado por ribetes políticos dada la cooperación de la policía cordobesa con el FBI, que podría arrojar luz a la resolución del crimen.


martes, 10 de junio de 2008

Un italiano víctima de la represión declaró contra Romero y Tejada





Un ciudadano italiano vino al país para ofrecer su testimonio al Tribunal Oral Federal N° 1 de Córdoba, en el marco del juicio contra Benjamín Menéndez por crímenes de lesa humanidad perpetrados durante la última dictadura militar.
El sobreviviente de La Perla, Piero Di Monte, quien vive actualmente en Italia con su familia, asistió a la quinta jornada del juicio, para contar su experiencia en el campo de concentración al que se refirió afirmando que “La Perla era la máquina de la muerte, los represores eran brutales y feroces y tenían la tarea de destruir al hombre, en La Perla no había hombres de valor ni de dignidad, no representan al ser argentino por más que invoquen a la patria”.
Di Monte aseguró haber sido torturado por “Palito” Romero y luego por Elpidio Tejada (Texas) y que en ese momento deseaba estar muerto, mientras los provocaba, y los insultaba para que dejaran de picanearlo y lo mataran. “Mientras me torturaban trajeron a mi mujer que estaba embarazada y también comenzaron a picanearla” afirmó.
El abogado defensor de Jorge Acosta, Jorge Agüero, indagó a Di Monte sobré si había delatado a alguien durante su estancia en el campo de concentración, a lo que el sobreviviente declaró: “La forma del interrogatorio me está molestando, mientras estuve en La Perla no fui dueño de mi vida y colaborar implica condividir, acompañar”.
Agüero refutó, algunos querellantes respondieron, el testigo levantó la voz: todos hablaron al mismo tiempo hasta que Díaz Gavier impuso el orden. Así terminó la quinta jornada del juicio.
En 1975 , Di Monte trabajaba en Córdoba en una empresa láctea (Sancor) y participó en la formación de un sindicato que representaba a los obreros del sector.
Era dirigente obrero y estudiante de ingeniería, sufrió allanamientos del Ejército y la detención de familiares.
En 1976 vivía en una pensión de la calle Rosario de Santa Fe, personal policial y militar, entre los que se encontraba el capitán Jorge Acosta, quien luego de allanar su domicilio lo trasladó a La Perla.